martes, 12 de abril de 2011

B&J

Best couple ever!



No todos tendrán el placer de conocer a esta poco convencional aunque extraordinaria pareja. Muchos, de hecho, al leer el título pueden sentirse confundidos. Esta pareja son Brian Keene y Justin, de Queer as folk. Probablemente nunca habría visto esta serie de no ser por Clara, pero me encanta. Sí, puede resultar rara al principio, pero poco a poco les vas cogiendo cariño a todos. Primero a Brian, of course, porque es BRIAN KEENE pero después Justin, Emmet, Ben... Uno por uno te hacen sufrir e incluso, como a mi en más de una ocasión, llorar. Pero no llorar de una lagrimilla, no, llorar como una magdalena en momentos críticos y lagrimas como goterones de pura felicidad. Puede que sea ridículo, sí, no lo niego, pero a veces necesitamos creer que los buenos van a ganar, que el amor verdadero existe y lo puede todo, que todo se puede superar...

Todos deberíamos sentir alguna vez un amor así. Un amor ardiente que no entienda de normas o limitaciones, un amor inevitable que puede llegar a destrozarte en los malos momentos, porque son esos amores  los que merecen la pena, los únicos que son verdaderos.



domingo, 3 de abril de 2011

Bonitas respuestas

Tú dices: Te quiero.
Y te responden: [silencio] Gracias. Tú también me gustas bastante.

Tú dices: Te echo de menos
Y te responden: Yo también me acuerdo de ti.

Tú dices: Daría mi vida por ti.
Y te responden: Sí, tú también eres importante para mi.

Tú dices: Siempre te amaré.
Y te responden: [...]

Ante tales respuestas acabas preguntándote: "¿Qué es mejor, ser un feliz ignorante o un triste conocedor?"
Y tú solita te respondes: "Definitivamente, es mejor estar calladita. La próxima vez no seré tan ilusa."

miércoles, 23 de marzo de 2011

Sabes que te entiendo...

Él era ese lugar seguro al que acudias en busca de refugio cuando tu mundo se desmoronaba.
Él era ese pilar en el que te apoyabas cuando tú misma por tus propios medios no eras capaz de seguir adelante.
Su abrazo, la tranquilidad de que todo iba a ir bien, y si no era así su hombro era tu pañuelo y su pecho, tu almohada en las largas noches en las que todo se vuelve negro y necesitas oír su corazón para poder conciliar el sueño.
Piensas que la vida sin él no tiene sentido, está vacía; tan vacía como tú. Junto con él, se fue la alegría y tus ganas de sonreír. Junto con él se fue también una parte de ti.
Te has dado cuenta de la cantidad de tiempo que invertías en pensar en él, porque ahora se ha convertido en asqueroso y interminable tiempo libre. Has desarrollado la capacidad de pensar en él aunque estés hablando o haciendo cualquier otra cosa, porque ahora puedes mandarlo a un segundo plano donde sigue dando vueltas.
Por esa misma razón, da igual dónde estés e incluso con quién estés porque su recuerdo te persigue y atormenta. En cualquier momento, sin razón alguna, simplemente, empiezas a llorar. Lloras y lloras hasta que tus ojos se hinchan y te dices a ti misma "ya basta por hoy. Mañana será otro día" y decides meterte en la cama, donde finalmente acabas quedandote dormida por puro agotamiento.
Cansada de ese dolor de tripa que no te deja comer. De ese pensamiento traicionero de que quizá él recapacite y quiera volver a tu lado. Cansada de ti misma y tus esperanzas.
Duele, claro que duele. Y, te lo aseguro, seguirá doliendo durante meses. Aún incluso cuando ya no sea un dolor continuo, bastará el más mínimo pensamiento que te recuerde a él para sentir que tu corazón se rompe de nuevo.
Piensas que vas a poder con ello, que no podrás olvidarle. Pero nadie ha dicho que tengas que olvidarle. De hecho, si de verdad le amas, ese sentimiento jamás se borrará. Permanecerá grabado a fuego en tu corazón, a la espera. Simplemente aprenderás a vivir con ello. Y quién sabe, quizá tengas suerte y consigas transformarlo en amistad. Dicen que es posible.
Tras esto, sólo me queda decirte: ánimo. Nadie puede superarlo por ti. Siempre habrá quien te acompañe e intente recuperar esa sonrisa al menos durante unos segundos pero eres tú quien debe lidiar con tus sentimientos.
Sé tu propio refugio, tu propio apoyo. Pide abrazos cuando los necesites, siempre habrá alguien dispuesto a dártelos. Llora si lo necesitas y sonríe siempre que puedas, porque tu sonrisa me ayuda a sonreir cada día.

Te quiero.

domingo, 13 de marzo de 2011

Black Swan


Sí, muchos al leer el título habreis pensado: "oh, va a hablar de la peli", pero no, no voy a hablar de la peli. Al menos no de la peli en sí, sino más bien de lo que me ha hecho reflexionar. Aún así, aviso a quien no la haya visto de que detenga aquí su lectura pues hay un gran spoiler.
Como la mayoría sabreis, la película trata sobre una bailarina, Nina, quien, para encarnar el papel de su vida (la reina cisne), debe perderse a sí misma. Ella es la perfecta representación del cisne blanco, temerosa, pura y frágil. Sin embargo, también deberá dar vida al cisne negro, el lado opuesto, sensual, atrevido y apasionado. Se trata de una contínua e intensa lucha entre lo que es y lo que quiere ser. Una lucha contra su propia naturaleza, su propia esencia, que, como cabe esperar, acaba con ella.
Esto te hace pensar en la cantidad de veces que tienes que amoldarte a las situaciones, a las relaciones, a la vida en definitiva. Conforme vamos creciendo, nos damos cuenta de que poco importa lo que piensen los demás de nosotros; empiezas de alguna manera a ser más tú y menos lo que los demás quieren que seas. Aún así, hay facetas que uno decide no mostrar y que sólo unos pocos podrán llegar a descubrir. En mi caso no son pocos. No sé si eso es bueno o es malo, porque aquel que mejor te conoce es el que mayor daño puede hacerte; pero a veces hasta me sorprendo de que me conozcan mejor que yo misma...
Es dificil encontrar el equilibrio. Saber quién eres, saber qué conservar, qué cambiar y en qué momento. Cuándo debes ser fuerte y cuándo dejar que alguien lo sea por ti. Cuándo hablar y cuándo callar. Cuándo seguir, cuándo parar, cuándo esperar y cuándo decir adiós. Es posible que tú mismo no te conozcas, pero nadie te conoce mejor que tú mismo y nadie excepto tú puede tomar esas y otras muchas decisiones. Di lo que quieras decir, haz lo que quieras hacer, pero nunca vayas en contra de lo que eres, de tu naturaleza, o acabará contigo.



Puede que todos ellos me definan, aunque probablemente haya otros que lo hagan mucho mejor. Seguro que, al menos en parte, a ti muchos también te definen. Pero no lo olvides, no lo son todo; al fin y al cabo, sólo son palabras.

viernes, 25 de febrero de 2011

Hoy es uno de los malos...

Todo aquel que haya mantenido una relación a distancia lo sabe. Hay días geniales, dias buenos, dias malos y dias realmente horribles. El de hoy se encuentra entre los dos últimos. Cada vez que me doy cuenta de lo dificil que es verle de nuevo, que aún quedan meses y no tengo forma de acortar el tiempo... me derrumbo. Tras una larga y dolorosa discusión con mi madre, creo que faltan al menos 3 eternos meses para verle. Pero yo lo necesito ahora, LE necesito ahora. 
Porque cuando tienes un mal dia y sin razón alguna, o al menos no una de peso, lloras y lloras, sólo quieres sentir su abrazo, su olor y que te susurre al oido que te ama. Pero no, eso es imposible y la certeza de que no va a cambiar en un futuro para nada próximo empieza a hacer mella...
Supongo la medicación no ayuda tampco a subir mis ánimos...

viernes, 18 de febrero de 2011

Mi delicioso desayuno


Dolor, dolor. Un espectáculo comerse un donut sin apenas poder abrir la boca. ¡Para verlo!
24 horas con la mandibula encajada ¡y contando!

miércoles, 16 de febrero de 2011

Happiness

Supongo y espero que todos sepais a lo que me refiero cuando hablo de felicidad. Sí, ese sentimiento que aparece sin avisar cuando estabas ocupado pensando en lo mal que iba todo. Es como si todo quedara en segundo plano: clases, horarios, distancia, tiempo... Por un momento el mundo se detiene y sólo queda ese momento. Eres feliz. 
¿Qué lo puede desencadenar? En mi caso, leer la entrada de una amiga enamorada hablando, en definitiva, de lo preciosa que es la vida en sus pequeños detalles; una canción de los cientos que tengo aún por escuchar, el viaje de fin de carrera ideal, en mente ya un año y medio antes de tiempo y, por supuesto, su sonrisa al otro lado de la pantalla. Por lejos que esté, por falta de tiempo, por dudas que surjan, por temores que alberguemos... Todo, TODO, se disipa cuando pone esa sonrisa pícara por la que desearía salvar esos 2000 km y, simplemente, besarle. 
Sí, sí... Precioso sentimiento con el que acabar el día. Esperemos despertarnos con la misma estupenda sensación :)




Pd.: Love this picture. Tomada prestada de esa personilla del primer pensamiento feliz. Loveya, S.